Rebajas, lotes, juegos gratis de fin de semana... Es fácil acabar con una biblioteca de Steam enorme y, aun así, pasar veinte minutos mirándola sin decidir nada. Tiene nombre: parálisis por elección. Cuantas más opciones hay, más cuesta elegir una, y más fácil es volver al juego de siempre o cerrar Steam.

La buena noticia es que no hace falta jugar a todo. Hace falta elegir bien lo de esta tarde. Estas son las ideas que mejor funcionan.

1. Empieza por el momento, no por el juego

La pregunta "¿a qué me apetece jugar?" es demasiado abierta. Es mucho más fácil responder a estas:

  • ¿Cuánto tiempo tengo? No es lo mismo media hora que una tarde entera.
  • ¿Cuánta energía tengo? Un juego difícil cuando estás cansado es una mala experiencia, aunque el juego sea buenísimo.
  • ¿Qué me apetece hacer? Explorar, construir, pensar, reírme, que me cuenten una historia...
  • ¿Solo o con alguien?

Con esas cuatro respuestas, la mitad de tu biblioteca queda descartada para hoy. Y eso es bueno: no es que esos juegos sean peores, es que no son para ahora.

2. Separa "pendiente" de "abandonado"

No todos los pendientes son iguales. Hay juegos que nunca has abierto, juegos que empezaste y siguen a medias y juegos que dejaste hace mucho y te da pereza retomar porque ya no recuerdas los controles.

Cada grupo pide algo distinto:

  • Sin empezar: ideales cuando tienes tiempo y ganas de algo nuevo.
  • A medias: los más fáciles de terminar si los retomas pronto.
  • Para retomar: mejor un juego que se pueda reempezar sin perder mucho, o uno que se entienda rápido.

En Ponerme con mis pendientes hacemos esta separación por ti con tu tiempo de juego de Steam. No sabemos si has terminado un juego (Steam no lo dice), así que es una estimación, pero ordena mucho.

3. Ponle un límite a la decisión

Date dos minutos para elegir. Si pasado ese tiempo dudas entre dos, quédate con el más corto. Terminar un juego pequeño da más satisfacción que empezar un juego enorme y dejarlo a la tercera sesión.

Un juego que terminas vale más que tres que empiezas. Si dudas, elige el que puedas acabar antes.

4. No te obligues a terminar todo

Parte de los pendientes son juegos que compraste en otro momento, con otros gustos. Si llevas diez minutos y no te engancha, déjalo sin culpa. Steam no lleva la cuenta de tus compromisos, y tu tiempo libre es para disfrutarlo.

Lo que sí funciona es probar con una idea clara: "le doy una sesión entera y decido". Una sesión entera es suficiente para saber si un juego es para ti.

5. Deja que alguien elija por ti

A veces lo mejor es delegar. Pídele a un amigo que elija de tu biblioteca, juega al primero que salga en una lista o deja que lo decida una herramienta.

Para eso hicimos Elegir de mi biblioteca: respondes cinco preguntas sobre tu tiempo, tu energía y lo que te apetece, y te proponemos un juego de los que ya tienes. Si prefieres no iniciar sesión, basta con escribir tu perfil de Steam. Y en Mi biblioteca puedes ver todos tus juegos con filtros para encontrar los que no has jugado.

Un ejemplo

Imagina que es martes, has tenido un día largo y tienes una hora antes de dormir. Descartas lo difícil, lo largo y lo que exige concentración. De tu biblioteca quedan, por ejemplo, un juego de granja que dejaste a medias y un puzle relajante que nunca abriste.

Eliges el de granja, porque ya sabes jugar y un día del juego dura unos quince minutos reales. En una hora avanzas cuatro días y te vas a dormir con la sensación de haber jugado de verdad.

Resumen

  1. Piensa primero en tu tiempo, tu energía y tus ganas.
  2. Distingue entre juegos sin empezar, a medias y para retomar.
  3. Decide en dos minutos y, si dudas, elige el más corto.
  4. Abandonar un juego que no te engancha también es decidir bien.
  5. Si no puedes elegir, deja que elijan por ti.

Ahora

¿Y tú qué juegas ahora?

Dinos cuánto tiempo tienes y qué te apetece, y te proponemos un juego en menos de un minuto.

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